Actualidad

13/10/2016

Enamorarse a la tercera edad

Enamorarse a la tercera edad

Amar y sentirse amado no tiene edad. Lo hemos comprobado en nuestra residencia de mayores ancianos en Zamora. La vida se torna frágil a la tercera edad, pero tu corazón sigue albergando ansias de caricias, mimos, cariño y apoyo. ¿Qué supone amar en esta etapa?

El contrasentido es que a esta edad es cuando más se necesita una buena dosis de amor, como hemos visto en nuestra residencia de mayores ancianos en Zamora. Darlo y recibirlo es siempre un aliciente para tu vida. ¿Por qué? La tercera edad no tiene por qué ser sinónimo de debilidad, sino de la fortaleza y sabiduría que nos han dado los años. 

Las personas mayores con una vida sentimental plena muestran una mejor salud física y mental, según diversos estudios. Asimismo, se ha demostrado que disfrutan de una mayor calidad de vida. 

Los besos, los abrazos, las caricias y el sentirse querido se convierten en un revulsivo. Brindan una nueva perspectiva a las personas en la vejez. Los años, las batallas y los recuerdos compartidos saben más dulces y el amor es más completo que en la juventud.

Pasada la edad de la juventud, el amor se torna más maduro y asentado. Durante la vejez, nuestra trayectoria vital nos aporta una nueva dimensión al amar. Amamos de verdad, pensando en el bienestar de nuestro compañero de viaje. Lo cuidamos, le damos cariño y amparo, compartimos vivencias y experiencias. 

Los achaques no son impedimento para que el amor se viva de forma sana. En general, existe una tendencia a emparejarse durante la tercera edad. Al tener una relación afectiva, en numerosas ocasiones, nos topamos con las normas morales de la sociedad, que no ve con buenos ojos estas relaciones. 

Aun así, cada vez más a menudo, se fomenta el amor en la ancianidad. Nuestra Residencia-Centro de Día MV Geriatría promueve relaciones afectivas cálidas, vitales y de calidad.