Actualidad

14/11/2016

La pedagogía de las visitas

La pedagogía de las visitas

Al optar por una de las residencias de día en Zamora para nuestros mayores, tenemos que ser conscientes de que lo que hacemos es un acto de responsabilidad y de corresponsabilidad: tomamos la decisión porque es lo mejor para ellos y adquirimos el firme propósito de estar permanente a su lado, con visitas continuas para que no se sientan solos.

Debemos hacer pedagogía para que estén absolutamente convencidos de que no los estamos aparcando, sino que con el ingreso en una de las residencias de día en Zamora lo que estamos haciendo es asegurarles el bienestar que se merecen, porque dispondrán de los cuidados y tratamientos especializados que nosotros no les podemos dispensar.

La labor pedagógica también debe afectar al resto de la familia, que tiene que autoimponerse la tarea de visitar a nuestros abuelos y abuelas, para que se sientan permanentemente acompañados. Todos debemos abrir huecos en nuestras agendas para que estén acompañados el mayor tiempo posible.

Los nietos y nietas, los niños y niñas en general, resultan importantísimos, porque disparan la ternura de las personas mayores. Las visitas de los más pequeños pueden resultar muy positivas si estos consiguen implicar a los abuelos en sus videojuegos o en las actividades que realizan con sus móviles. Significa pasarlo bien y activar una interesantísima sesión de gimnasia mental.

Con las visitas también salen ganando nuestros hijos e hijas, porque con ellas acceden a la narración de un sinfín de experiencias y pueden adquirir saberes acumulados a lo largo de una larga vida, que en el futuro les será de utilidad y recordarán con mucho cariño.

Y conviene implicar al resto de amistades también. Nuestros mayores se llevarán una gran alegría si reciben la visita de esas otras personas que han sido habituales en sus vidas. Es uno de los consejos que damos desde la Residencia-Centro de Día MV Geriatría a las familias.